¿Quién secuestró a Cleo Smith?

Australia se encuentra en una posición que permite considerarlo un país seguro según el ranking de paz global, ya que ocupa el puesto 16 de los 163 que analiza éste indicador. Ha empeorado su posición, ya que en 2020 estaba en el puesto 14.
Este indicador mide el nivel de paz y la ausencia de violencia. En su último informe Islandia vuelve a repetir como el país más seguro del mundo y España se sitúa en el puesto 31 del ranking. Pero, los que ya siguen este podcast, saben que hoy, es el primer domingo del mes, en este caso, de noviembre, por lo tanto, hablamos de Australia, una nación que ha vivido en la última semana un suceso que ha conmocionado al país.


El secuestro de Cleo Smith, una niña de 4 años, rescatada finalmente por la policía en un operativo sin precedentes. Las autoridades han imputado por secuestro a un hombre de 36 años, Terence Darrell Kelly, que fue detenido el miércoles después de que la niña fuera hallada en su vivienda. Cleo permaneció 18 días en paradero desconocido tras desaparecer de una zona de acampada en Australia Occidental.


La pequeña desapareció la madrugada del 16 cuando se encontraban dentro de una tienda de campaña en el camping Blowholes, junto a su madre y su padrastro, Jake Gliddon. En el momento de su desaparición, Cleo se encontraba dentro de una tienda de campaña en el camping Blowholes, a unos 875 kilómetros al norte de Perth.
En principio se trataba de unas vacaciones familiares, y el plan era acampar en una tienda en un lugar idílico con lagunas, costa de coral, cuevas marinas y el llamado Quobba Blow Holes. Nadie podía imaginarse lo que ocurriría en las próximas horas.


La niña se había despertado a la una de la madrugada del sábado 16 para pedir agua, pero cinco horas después, al levantarse la madre y su pareja descubrieron que Cleo y su saco de dormir habían desaparecido.
Inmediatamente se trazó un plan de rescate con un contingente de 140 policías para rastrear, palmo a palmo, por los alrededores donde estaba situado el camping. Incluso se llegó a ofrecer una recompensa de un millón de dólares australianos para quien consiguiera dar con Cleo o su secuestrador. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo el dolor y las angustias de la familia fueron creciendo y, gran parte de la ciudadanía con el corazón en un puño aguardaban con esperanzas que la pequeña Cleo, fuese encontrada con vida.


Se desplegó entonces unos de los dispositivos policiales más amplios de los últimos años en el país.
18 días después se produjo el rescate, que según las autoridades se basó en el análisis de miles de informaciones y no por una llamada o pista concreta, y sucedió sin que la policía tuviera tiempo de avisar a los familiares de la niña.
En el operativo, donde se forzó el acceso a la vivienda y participaron más de 100 policías, tuvo lugar a unos 75 kilómetros del camping donde desapareció la niña, pero en la misma localidad de Carnarvon donde reside la familia.

La niña fue hallada en el interior de la casa del acusado sola, sana, sin aparentes daños físicos e incluso sonriendo.
El rescate fue grabado por los policías australianos que dieron con ella y la encontraron en buen estado, con un pijama limpio y el pelo lavado y peinado. Precisamente, estaba jugando con varios juguetes cuando la encontraron y todas las luces de la casa estaban encendidas en mitad de la noche.
Uno de los agentes que localizó a la menor ha contado el emotivo reencuentro con Cleo, a la que preguntó hasta tres veces su nombre para cerciorarse de que efectivamente era ella. «Me llamo Cleo«, terminó respondiendo ella.
Cuatro oficiales irrumpieron en la casa alrededor de la una de la madrugada hora local y encontraron a la menor sola en una de las habitaciones.


«Quería estar absolutamente seguro de que era ella y preguntó, ‘¿cómo te llamas?’. Ella no respondió. Le preguntó hasta tres veces y luego ella le miró y le dijo, ‘mi nombre es Cleo'». Así lo contó el policía Cameron Blaine, quien encontró a la menor.
Tras poner a salvo a la pequeña, un agente llamó a la madre de Cleo, Ellie Smith, y le dijo: «Hay alguien que quiere hablar con ustedes». Ocurría de esta manera un final feliz de lo más inesperado y calificado por la criminóloga Xanthe Mallett como un «milagro» ya que, según explicaba, «es altamente inusual encontrar a una niña secuestrada viva y bien después de tanto tiempo».


Pero, ¿quién secuestró a Cleo Smith?


La policía australiana identificó a Terrence Darrell Kelly, quien fue arrestado pocas horas después en la ciudad de Carnarvon, ya que la vivienda dónde encontraron a la menor, era de su propiedad.
Y la verdad se trata de un individuo particular.
El acusado tenía en su casa una habitación llena de muñecas, a las que en ocasiones llevaba a dar paseos, como demuestran sus propias redes sociales en las que reproducía sus vídeos. “Me encanta llevar a mis muñecas a dar vueltas en coche y arreglarles el pelo y hacer selfis en público», decía. En otra publicación de Facebook de julio de 2020, Kelly aparecía en otra foto vistiendo una camiseta de la marca de muñecas Bratz y sujetando en cada mano una muñeca. «No hay nada como relajarse en casa con mis muñecas Bratz», comentaba el sospechoso en una fotografía.

La buena noticia es que Cleo se encuentra «físicamente bien» y juega y se comporta con naturalidad, según la policía. Las autoridades, que este jueves visitaron a la menor en su casa familiar en la localidad de Carnarvon, indicaron en una rueda de prensa que durante la revisión médica la menor no presentó «daños físicos». Un equipo de especialistas hablará con la pequeña en los próximos días para realizar una evaluación psicológica.
Fue realmente conmovedor verla interactuar y jugar en el patio trasero y simplemente ser ella misma y estar cerca de sus padres», dijo el oficial Cameron Blaine, quien participó la noche del miércoles en el operativo de rescate y que encontró a la niña «despierta y jugando» en la casa donde se encontraba retenida.


Las autoridades continúan interrogando al residente de Carnarvon, aunque prefieren ser cautos con este caso que fue comparado en el país oceánico con la desaparición de la niña británica Madeleine McCann cuando se encontraba en 2007 en Portugal con sus padres.
El comisionado de la Policía de Australia Occidental, Chris Dawson, evitó en rueda de prensa desde Carnarvon dar «más detalles sobre ese hombre» al señalar solo que se trata de un residente en la población.
Las autoridades, que aún no han presentado cargos contra el sospechoso, indicaron que esperan en las próximas horas formular una acusación formal contra el detenido.
La Policía divulgó en las redes sociales una foto de Cleo, quien ya se encuentra junto a su familia, en la que aparece sonriendo en una cama de hospital, con un helado en una mano y saludando a cámara.

El primer ministro, Scott Morrison, reacción en Twitter a esta fotografía con un mensaje: «Un momento de gran alegría».
También Ellie, la madre, publicó en Instagram una imagen con la frase: «Nuestra familia está completa de nuevo».

El presunto secuestrador fue trasladado este viernes a una prisión de máxima seguridad de Australia, mientras la policía intenta reconstruir los movimientos del acusado de 36 años durante ese incidente. Un grupo de oficiales lo llevó esposado en una avioneta desde la localidad de Carnarvon, en el noroeste de Australia, a una prisión de máxima seguridad de la ciudad de Perth. Kelly, acusado por secuestro de un menor, así como un número indeterminado de cargos que no fueron revelados por estar bajo una orden de supresión, comparecerá desde la prisión de Perth por videoconferencia en la próxima vista programada para el próximo 6 de diciembre.

El jefe de las investigaciones, Rod Wilde, quien ha pedido a los negocios del área proporcionar las imágenes captadas por sus cámaras de seguridad, comentó que la policía no está segura si Cleo pasó los 18 días encerrada en esa casa y es algo «que están viendo y tratando de establecer». La policía considera que el sospechoso —quien fue llevado al hospital en dos ocasiones tras intentar auto-lesionarse y fue interrogado durante más de 30 horas— presuntamente actuó solo, y no tiene vínculos con la familia de la menor ni está en los registros de pederastas.
En sus primeras declaraciones públicas desde el rescate, la madre y el padrastro de la pequeña, Ellie Smith y Jake Gliddon, dijeron haber recibido «una lección de humildad» por el amor y el apoyo recibido por la comunidad local y por todo el país.
«Estamos muy agradecidos de que nuestra pequeña esté de vuelta en nuestros brazos y nuestra familia vuelva a estar completa», dijeron en un comunicado difundido a los medios por la Policía de Australia Occidental en el que también piden «respeto a su privacidad».

La policía difundió imágenes del hombre en el momento de su detención, con la cabeza envuelta en vendas y transportado en camilla. Según las autoridades, estuvo en todo momento colaborando con las investigaciones.

Desde la detención de Kelly se ha difundido en las redes sociales un vídeo del acusado en una habitación con decenas de muñecas, algunas de ellas dentro de su caja original. Kelly también creaba perfiles de otras cuentas en las que mostraba a niños y familiares, pero sus vecinos y conocidos aseguraban que no sabían que tuviera hijos propios. Se descubrió que uno de los perfiles tenía como amiga a la madre de Cleo Smith, Ellie Smith.
Kelly compareció hoy ante un tribunal de la localidad de Carnarvon, en el noroeste de Australia, en donde fue acusado de varios cargos (la Policía no los detalló para proteger a la pequeña), incluido uno por llevarse por la fuerza a un menor de 16 años de edad. Cuando se le preguntó sobre la supuesta obsesión por las muñecas y si Kelly podría haber usado los juguetes para atraer a Cleo, la policía dijo que no haría comentarios al respecto.
Durante su estancia en prisión, fue agredido por otro preso, cuando este último se entero por qué estaba en la cárcel.
Como decimos, tendremos que esperar hasta el 6 de diciembre, para que el raptor comparezca de nuevo, para ser interrogado por los magistrados de la Corte.
Hay que señalar que después del rescate, llovieron muestras de apoyo y cariño a los padres de la víctima, y el mismo día de la liberación el mandatario político del Estado de Australia Occidental, Mark McGowan, fue a casa de la familia para hablar con Cleo.

Por otro lado, reporteros que escribieron largo y tendido sobre el suceso, hablaron con el vecindario, para hacerse una idea de la conducta y forma de ser de Darrell Kelly. Uno de los vecinos, que no quiso identificarse, dijo que era un “tipo rudo y deprimente” y otro explicó que el hombre vivía en una casa de protección oficial que necesitaba apuntalarse para vivir en mejores condiciones.

Excepto los vecinos y el secuestrador de la niña, todos contentos y felices, aunque cuando Kelly salía de la Corte, echó una mirada vengativa y desafiante a los periodistas. Sobre todo al reportero de The Australian al que gritó “¡voy a por ti!”. Un caso, en el que muchas incógnitas están por resolver, pero lo reseñable es que los finales felices, si existen.

María Mera
María Mera

Mente viajera

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