¿Los japoneses no lloran?

Una de las principales razones por la que los jóvenes deciden abandonar España es por la falta de oportunidades laborales, una vez terminados los estudios. También puede ocurrir que la carrera que idealizabas, resulta que no es el trabajo que te gustaría desempeñar en un futuro.

Algo así le ocurrió al sevillano Jorge Rodriguez, quién ante una mini crisis existencial decidió viajar a Tokio por un año, con la visa working holiday, la cual te permite vivir y trabajar en el país a tiempo completo.

Un año que utilizó para viajar y conocer la nación que siempre le había atraído. Finalizado ese periodo, se cambia a la visa de estudiante para aprender japonés durante un año y medio. Jorge se da cuenta que muy poca población nipona habla inglés, por lo que, para una auténtica inmersión en la sociedad, necesita aprender el idioma. Una vez que lo habla, se da cuenta del salto cualitativo que ha experimentado su vida. Se puede desenvolver más cómodamente en su rutina diaria y es autónomo para realizar cualquier gestión de su día a día.


Por si fuera poco, ahora, acaba de empezar un curso de negocios y turismo con la idea que le sirva para un futuro, ya que le ronda en la cabeza emprender un negocio de guía turístico muy personal, donde las personas puedan experimentar la verdadera vida de un japonés, más allá de visitar los puntos más emblemáticos del país.

Él empezó trabajando en un hotel haciendo camas, y gracias a la evolución de su idioma, ha conseguido ascender a la recepción y a llevar las redes sociales del mismo.
Un empleo que le ha permitido conocer más a los japoneses y su forma de divertirse. Ellos se inclinan mucho por hacerlo de forma individual, en el karaoke o los juegos recreativos, por ejemplo. También se suele salir a beber con los compañeros del trabajo, aunque esto último es casi una imposición. Es decir, si no sales con tus compañeros, está mal visto.
También ha podido desmitificar algunos aspectos, como que los nipones poseen una educación excelente. Bien, no todos, ya que le ha tocado vivir situaciones en las que se han dirigido a él de muy malas formas para solicitarle algún servicio en el hotel.

Otro tópico que cree Jorge que es el más real que define a la sociedad japonesa, es que son incapaces de expresar sus sentimientos, tanto buenos como malos, por lo que resulta muchas veces complicado, el trato cercano con ellos.

Y hablando de sentimientos y en una sociedad tan conservadora, ¿hay homofobia en Japón? No como nosotros la conocemos, no la expresan con odio, pero si es cierto que todo lo que se sale de la norma, está mal. De hecho, el gobierno central no reconoce los matrimonios del mismo sexo.

Otra de las características que define al país, es la alta esperanza de vida que, cree Jorge, se debe a la alimentación saludable que es barata y accesible y a las largas caminatas que acostumbran a hacer.

Para finalizar la entrevista nos recomienda que la visita a Japón sea siempre dentro de lo posible, de al menos, dos semanas, para poder disfrutar de las experiencias imprescindibles que brinda el país y así poder conocer tanto Tokio como Kioto y Osaka

Dónde encontrar a Jorge Rodríguez
Instagram: @mariconenjapon

María Mera
María Mera

Mente viajera

Si te ha gustado el post,
compártelo con tus amigos:
Share on facebook
Share on twitter
Share on email