¿Cómo moverse por la Costa Amalfitana?

Hay que tener en cuenta que es una extensión de 50 km de costa, una de las zonas más bonitas de Italia la cual está formada por varios pueblos y sería interesante visitar la mayoría. 

Por ejemplo: Positano, Praiano, Furore, Amalfi, Atrani, Ravello,, Maiori y Minori, Cetara y el último es Salerno.

La mejor opción es elegir uno como base y de ahí te puedes mover al resto. Hay tres formas de hacerlo: alquilando un coche, en autobús o en ferry. 

Mi recomendación es que olvidéis la idea del coche. ¿Por qué? Primero, las carreteras son imposibles, en acantilados, llenas de curvas, súper angostas, que muchas veces no caben dos coches a la vez. Mucha gente elige la moto, pero creo que son personas locales, ya acostumbradas a esos recorridos. 

Además, una vez que llegas al pueblo, es imposible aparcar. Hay algún parking pero son muy caros. Cuestan alrededor de 5 euros la hora. Al final te dejas en aparcamiento un mucho dinero y eso, si tienes suerte que haya sitio. 

También puedes elegir el ferry, que te va a dejar unas vistas increíbles, pero es un poco más latoso. No hay abundantes y los horarios no se cumplen.

Nosotros elegimos el bus, por varias razones. Primero, siguen la ruta por toda la costa y te puedes ir bajando en el pueblo que quieras. Te olvidas de aparcar y es súper cómodo. 

La línea se llama SITA bus y hay dos tickets: uno que dura 24 horas y cuesta 10 euros por persona, con el que podrás bajar y subir todas las veces que quieras en un día. También puedes escoger el ticket individual, que te vale solo para un trayecto y cuesta 2,50.

Nosotros escogimos como pueblo base, Positano. Es la joya de la corona de toda la Costa Amalfitana. Está construido en un acantilado, por lo que es vertical. Si te sitúas en la parte más baja, miras hacia arriba y ves una imagen única. Casitas de colores en vertical. Es una estampa impresionante.

Inconveniente: las calles son empinadas y estrechas, pero es que todo lo bello tiene su cara B. Es conocido como el pueblo de las escaleras, así que os podéis imaginar… En pleno julio… Preparad las piernas porque van a trabajar de lo lindo. 

No es el típico destino para ir a ver museos o hacer un recorrido por monumentos. Este pueblo es para caminar, caminar y caminar, porque cada rincón es un auténtico mirador. 

Aunque hay algunos puntos estratégicos, dónde las vistas te van a dejar sin respiración. Os detallo algunos.

Franco’s Bar: la terraza de este sitio tiene una de las vistas más espectaculares de Positano. Se ve el horizonte y todas las casitas de colores… la verdad que increíble. ¿El inconveniente? El precio. Nos pedimos dos cócteles y pagamos 44 euros!! 22 euros por bebida!!! El zumo más caro que me tomé en mi vida, pero mereció la pena. Como digo yo, cuando vas a un sitio que sube un poco el precio, no pagas, en este caso por el cóctel. Pagas la experiencia. Los vasos eran muy originales, la música, los snacks, el atardecer de fondo, la vista al acantilado… Vamos el ambiente era como de cuento…

  • Restaurante Aldo´s: Es para una ocasión especial. Ahí celebré mi 35 cumpleaños. Y es un poco más de lo mismo. La terraza tiene unas vistas increíbles y te sientes muy relajada. Cenando con esas vistas y con música italiana en directo. 

Visitamos también un restaurante que os recomiendo muchísimo, Trattoria “La Tagliatta”. 

Sirven un único menú cada día, con productos de la huerta y tiene un precio fijo de 45 euros por persona, con bebida y postre. Fue una experiencia increíble. No paraban de traer platos a cada cual más rico que el anterior, todo casero.

Además de la gastronomía el sitio es espectacular, las vistas merecen mucho la pena. Para ir te ponen un autobús privado donde te recogen y te vuelven a dejar después en Positano, porque para acceder es muy complicado. 

Os dejo también una buena opción para desayunar: Casa e Bottega. Un colorido espacio donde el amplio menú hará que cojas fuerzas para recorrer durante todo el día las calles de Positano.

Dato curioso sobre las playas.

Hay una serie de parcelas, para separar la playa pública, de la privada, por lo que si quieres entrar en esa parte te toca pagar hamaca y sombrillas. Hay otras parcelas que pertenecen a los hoteles y ahí sólo podrás entrar si estás ahí alojado.

¿Opinión general de Positano? Tienes que ir. No te puedes perder esta parte del sur de Italia. No te olvides las deportivas y listo.

Y ahora, un recorrido rápido por los pueblos que nosotros visitamos. 

Amalfi. Es muy diferente a Positano. Es más plano, se puede pasear sin tanta cuesta para arriba y para abajo. Lo más representativo es la Piazza del Duomo, que es la plaza central y una de las más bonitas de Italia.

Ahí están los edificios más representativos de la ciudad como el Duomo o la Fontana de San Andrés. Mi recomendación es que os compreis un helado en una de las muchas heladerías de Amalfi, y os sentéis en las escaleras del Duomo para disfrutar del ambiente de la ciudad.

Maiori y Minori, dos pueblecitos marineros, con mucho encanto, con costumbres muy tradicionales. 

Ravello es otra de los pueblos de la Costa Amalfitana que no se ubica directamente en la costa. Es famoso internacionalmente como ciudad cultural y de la música, gracias al Festival Internacional de la Música de Ravello, con muchos conciertos y actividades culturales; Recomiendo visitar la Terrazza dell’infinito (Terraza del infinito), el Museo del Corallo, y el (Jardín del alma) de Villa Rufolo.

Y por último Salerno. Es como el punto y final de La Costa Amalfitana.

Datos curioso: aquí estuvo la primera escuela de medicina  y donde por primera vez se utilizó el título profesional de “médico”. 

Nosotros recorrimos el paseo marítimo, un kilómetro y medio construido tras la Segunda Guerra Mundial, que comienza en el Puerto Turístico y te lleva bajo palmeras hasta el jardín “Villa Comunale”.

Es digno de ver, porque incluso con tiendas y restaurantes modernos, la arquitectura mantiene su origen medieval y esto le aporta a las calles un encanto especial.

Mi recomendación es que no vayas en línea recta… si no que hagas mucho zig zag y vas a descubrir auténticos tesoros históricos.

Si prefieres escuchar mi aventura en La Costa de Amalfi, aquí te dejo mi podcast para que lo disfrutes:

María Mera
María Mera

Mente viajera

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